Perdiendo el miedo

PERDIENDO EL MIEDO

Si estás aquí es porque siempre has deseado escribir y, seguramente, en algún momento de tu vida,  lo has intentado. Es posible que  no recuerdes cuando dejaste de hacerlo: el trabajo, la falta de tiempo, las circunstancias de tu vida o tu propia autocrítica han impedido que hayas seguido con ese impulso inicial que te llevaba a poner tus pensamientos, poemas o relatos en un papel; sin embargo, ahora puedes y quieres retomar esa actividad, quizás para divertirte, o, como dice Graham Greene, como terapia o necesidad de realizar un trabajo creativo.

Escribir es un proceso complejo; no consiste simplemente en poner palabras en un cuaderno o en fijar las historias que nos cuentan en palabras. De ahí el miedo a lanzarse; tenemos demasiados bloqueos de carácter psicológico, de inseguridad personal, de no estar seguro de no tener nada importante que contar.

¿Cómo superar estos inconvenientes? A lo largo de este blog nos dedicaremos abrir las puertas a la escritura sin miedo, sin complejos; veremos cómo escriben los grandes escritores y cómo todos podemos llegar a hacer nuestro propio libro; algo pequeño pero satisfactorio y digno.

 

Pueden impedirte ser un autor publicado, pero nadie puede impedirte ser un escritor, o incluso ser mejor escritor cada día. Todo lo que tienes que hacer para ser un escritor es escribir!”

Katherine Neville, escritora estadounidense.

¿Qué necesitamos?

Un escritor o escritora no necesita grandes cosas materiales, pero sí tiene que tener algo fundamental: ganas y constancia, sin ellas, no podremos llegar a buen puerto y la frustración no es buena para nuestra vida.

Añadiremos más elementos que son necesarios para un escritor o escritora inicial. En primer lugar, necesitamos un buen lugar, un ambiente relajado, tranquilo, que sea solo nuestro, aunque sea un rincón de la casa, de la oficina o de nuestra cafetería favorita. También es preciso que tengamos una libreta para tomar nota de las ideas que nos surjan en el momento más inesperado: en la calle, en el autobús, dando un paseo por el campo. La libreta de notas es un elemento muy importante y no es aconsejable confiar demasiado en nuestra memoria ante algo que vemos o una frase que escuchamos al azar, es mejor que la anotemos lo antes posible acompañada, si la ocasión lo requiere, de notas sobre las sensaciones y percepciones sensoriales que acompañan a ese encuentro casual.

Y, finalmente, un ordenador, un cuaderno, diccionarios y mucha paciencia para entender que tendremos mucho que revisar antes de llegar al texto definitivo.

 

El bagaje

Es decir el equipaje que aportamos a esta aventura de escribir. Quizás, lo más importante de esta maleta es nuestra experiencia lectora; los grandes maestros nos enseñan a fijarnos en el estilo, la estructura, la descripción y el lenguaje poético, de todos ellos aprendemos.

La gramática  y la sintaxis, el vocabulario y el manejo del diccionario son los materiales con los que construimos nuestros relatos y nuestros poemas, pero sin quedarnos ahí ni obsesionarnos con ellos. Lo importante es tener algo que contar y poder contarlo de la mejor manera posible con la ayuda de ellos y con la poderosa ayuda del ordenador que nos puede solucionar problemas de ortografía y sintaxis.

Pero también el bagaje puede ser un lastre para nuestra experiencia de escritor o escritora. Me refiero a los tópicos, los lugares comunes, las malas prácticas y la fijación conceptual cuando se trata de crear. Todo esto lo trataremos en nuestro curso de manera que nos resulte fácil superar estas barreras.

¿Sobre qué escribimos?

A menudo no abordamos nuestra tarea de escribir porque pensamos que no tenemos nada interesante que contar; otras veces no sabemos de dónde sacar nuestro material. Y eso no es colocarse en la posición de un escritor. Siempre hay una historia que escribir, pero no podemos “esperar” a que la inspiración nos ilumine y venga a nuestra cabeza de la manera más natural: a escribir se aprende escribiendo y esto, que parece una obviedad, consiste en trabajar, en sentarse a intentarlo, en tomar notas, en indagar en las sensaciones, la percepción.

De una idea elemental, una anécdota, una fotografía, un recuerdo efímero, una frase oída al azar, surge un relato, un poema, una novela. Es decir, no hay temas acotados en la escritura, se puede escribir sobre todo, cualquier cosa porque la vida es múltiple  y siempre sorprendente y todas las culturas, todas las épocas, todas las civilizaciones han escrito sobre los universales: el amor, la amistad, el odio, la muerte, la aventura.

 

Las ideas se le vienen a uno al escribir, durante el trabajo.  Eso de tener ideas se puede conseguir con la práctica. Es, de verdad, una cuestión de entrenamiento. Quien no sabe tocar un piano se asombra de lo que es capaz un pianista. Pero el pianista tampoco lo ha sabido desde el principio, así, sin más. Se ha ejercitado muchos, muchos años. Con un escritor pasa lo mismo.”

Michael Ende, escritor alemán

A partir de aquí, viene la creación, la invención, la innovación.

Los bloqueos

Una frase muy común: “No sé qué escribir, estoy bloqueado. Me pongo delante de un ordenador o de un folio en blanco y no sé qué  hacer, no logro arrancar”. Esto es un hecho.  A mucha gente le pasa, pero esta situación no debe ser un impedimento para tirar el bolígrafo o apagar el ordenador porque ya veremos que hay maneras de desbloquearnos. Un activador creativo muy poderoso es el Torbellino de Ideas que nos servirá, entre otras cosas, para romper esas barreras que nos paralizan y nos frustran.

Esperamos ayudarte a superar todos estos obstáculos.

RESUMIENDO

  • Todos tenemos algo que escribir. Todos contamos historias.
  • La escritura es un placer. Hay que divertirse escribiendo. Contar es un gozo.
  • Los bloqueos podemos superarlos con activadores creativos.
  • A escribir se aprende escribiendo. Hay que ser constante,
  • El germen de una idea puede encontrase en una imagen, una frase, un recuerdo, la televisión, una noticia en el periódico…
  • Leer es la fuente de inspiración y conocimiento más importante par un escritor.
  • Tener como referente a los grandes maestros.
  • Un escritor necesita, además de papel, bolígrafo o ordenador:

Desarrollar su vocabulario

Desarrollar su capacidad expresiva

Tener un espacio y un tiempo. No apresurarse, pero trabajar con constancia.

 

 

 

 

Esta entrada fue publicada en Narración. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>