Los sentidos. El sentido de la vista


Los ojos de los poetas

Todo cabe en lo breve. Pequeño es el niño y encierra al hombre; estrecho es el cerebro y cobija el pensamiento; no es el ojo más que un punto y abarca leguas.

Alejandro Dumas

Los ojos y la mirada son  temas recurrentes en la poesía. Los ojos “una ventana del alma”, la famosa frase de la que nadie sabe su origen,  pero que muestra muy bien la importancia de la mirada. Es la mirada el sentido de la comunicación con el otro; en ellos desciframos de manera inmediata cuál es la naturaleza de nuestro encuentro y la impresión que nos causan y que causamos a los demás ; a través de nuestra mirada comunicamos todos los sentimientos y nuestro estado de ánimo,  por ello los adjetivos que pueden calificar la mirada pueden ser casi infinitos, hablamos de una mirada fría, amorosa, hiriente, oblicua, siniestra, inocente, cordial, triste, alegre, una mirada de incertidumbre, vacía, muerta, vivaz… En fin, podríamos seguir y no terminaríamos . Plotino decía que el ojo no podría ver el sol si no fuese en cierto modo un sol. Esto explica su esencia y  el fondo de la cuestión pues, siendo el sol un foco de luz y ésta símbolo de la inteligencia y el espíritu, el acto de ver muestra una correspondencia entre a la acción espiritual y simboliza, por tanto, el comprender (J. E. Cirlot. Diccionario de Símbolos)

TUS OJOS

 

Tus ojos son la patria del relámpago y de la lágrima,
silencio que habla,
tempestades sin viento, mar sin olas,
pájaros presos, doradas fieras adormecidas,
topacios impíos como la verdad,
otoño en un claro del bosque en donde la luz canta en el hombro de un árbol y son pájaros todas las hojas,
playa que la mañana encuentra constelada de ojos,
cesta de frutos de fuego,
mentira que alimenta,
espejos de este mundo, puertas del más allá,
pulsación tranquila del mar a mediodía,
absoluto que parpadea,
páramo.

Octavio Paz

 

He aquí un ejemplo de una definición de los ojos escrita por Octavio Paz. El poeta hace una definición poética de todo lo que le sugieren los ojos de la persona a la que va dedicado el texto. Comienza con una presentación de la parte del cuerpo de la que va a tratar, los ojos, para seguir definiendo lo que le sugieren  y continúa explayándose  con una larga enumeración poética, sin nexos, una característica de la poesía de Paz. El poema recorre un abanico de comparaciones en las que aparece el carácter erótico de su poesía y termina con una sola palabra, páramo, como resumen del lugar, alto, llano  y raso que él identifica con los ojos.

 

*Escribe un poema dedicado a una parte del cuerpo de una persona.

Recurre al TI libre para encontrar todo aquello con lo que quieras comparar esa parte del cuerpo.

A continuación, escribe comparaciones de este tipo:

Tus manos son como una playa en calma…

Tus manos son el cobijo de mi alma…

Tus manos son como un remolino de fuego…

Ahora construye el poema. Para ello, deberás mencionar la parte del cuerpo al principio  y después sigue haciendo comparaciones,  pero sin utilizar nexos:

Tus manos son una playa en calma,

Un remolino de fuego…

 

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